Dirigida por Andrew Dominik -su primer película fue Chopper (2000)- este film narra la historia, basada en hechos reales, de la banda de delincuentes encabezada por la familia James, desde la introducción en el grupo de un miembro nuevo a la banda, Robert Ford(Cassey Affleck), hermano de otro de ellos, Charley Ford (Sam Rockwell), hasta el asesinato de Jesse(Brad Pitt), el más famoso integrante de la familia y uno de los más famosos delincuentes americanos de fines del siglo XIX tal como lo fue Butch Cassidy, a manos del primero, es decir de Robert.Con una fotografía y estilo muy particulares, que hacen de este largometraje
algo muy bello visualmente, se podría decir que lo interesante de la historia que se narra es la detenida descripción de la génesis de la traición de un amigo a otro que desencadena en crimen, resaltando de paso lo atinente al mito de Jesse James -¿Quién era Jesse James? ¿Tenía poder sobre los demás integrantes de la banda o era solo respeto y miedo? ¿ Era un ser humano con dotes especiales o simplemente uno con resentimiento?. A la vez, resulta ser un gran film de climas perfectamente logrados, con ayuda de unas excelentes actuaciones que ayudan de forma casi
excluyente a crear tensión en el espectador sin necesidad de golpes bajos ni recursos superfluos investment funds. A través de las interpretaciones excelentes de Affleck y Pitt la historia de esta relación resulta claramente descripta, una relación en dónde la admiración, la frustración y la envidia, y la desmitificación del ídolo, tienen un rol importante en la decisión de Robert de asesinar a Jesse. Si bien no podríamos catalogarlo como
western, ya que no asume las características de este género, ello no impide que sintamos que estamos por 2:35 hs. en el lejano oeste norteamericano, con el viento en la cara, el cielo sobre nosotros y los campos de trigales dorados a la vista, siendo testigos de la intimidad de una historia donde lo humano trasciende lo mítico. Paula.



















momentos, y de voltaje extremo. El final es concreto, un golpe realista y exacto, con mucha puntería, al violento que llevamos dentro. Excelente e imperdible pieza visual. Tal como decía Wilde, la vulgaridad aún más que la maldad navega en los mares del hombre violento......Paula.















Todos lo hacían, por qué ellos no? Porque no iban a defraudar a su público, porque no iban a caer en lo fácil. Tardó pero valió la pena. La película de la familia amarilla dibujada más famosa de los últimos tiempos (ya dieciocho años) llegó por fin a los cines. Si bien podríamos decir que este film resulta como un capítulo largo de lo mismo que podemos ver en TV-cosa que Homero mismo nos deja en claro al comenzar el largometraje-, no resulta menos cierto que no podíamos pedir más, ya es suficiente con eso, si siempre nos dejó conformes, no hay muchas posibilidades de mejorar la saga. En fin, en este nuevo capítulo en pantalla grande, el gran protagonista resulta ser Homero, quien no deja de asombrarnos con su capacidad ilimitada de desordenar y caotizar la realidad. A partir de la llegada de una nueva mascota a la casa y del problema de la contaminación del río de Springfield, los guionistas se han encargado de dejar que el padre de familia sea quien conduzca a todos a la catástrofe. Bart adopta una conducta bastante "normal", 


"XXY" es un estreno que resulta interesante desde el punto de vista de la temática y original como representante de nuestro cine. Lucía Puenzo, su directora, elige contar la historia de Alex (Inés Efrón), una adolescente de 15 años hermafrodita, es decir, que tiene los dos sexos, y del cómo enfrentan ella y sus padres, quienes decidieron no operarla al nacer, ( Ricardo Darín y Valeria Bertuccelli) el hecho de la llegada de su despertar sexual. Alex debe definirse por un sexo? está más cerca de ser varón o mujer? ella puede elegir o deben elegir sus padres por ella o es acaso la naturaleza quien decide? Su madre cree que sería bueno castrarla y definirla como mujer, para lo cual Alex ya venía tomando corticoides hacía un tiempo; para ello invita a su casa en Uruguay -lugar al que decidieron huir cuando Alex era pequeña- a un cirujano esposo de una amiga 


