Cuando en un reportaje realizado en el Actor's Studio de Los Angeles le preguntaron a Anthony Hopkins cómo se había preparado para el papel de Hannibal Lecter, él respondió que no necesitó preparación especial, ni visitar psicópatas encarcelados, sino que tenía que admitir que de no haber sido actor hubiera sido asesino. Bien, queda claro que entonces está en su salsa en esta nueva película titulada "Fracture" (fractura), dirigida por Gregory Hoblit -un ignoto director proveniente de las series de TV- , en donde vuelve a representar el papel de un asesino protagonista de un crimen que si bien es pasional lo presenta como un ser frío,
calculador, inescrupuloso y con esa mirada vacía de sentimiento, helada completamente, que tanto me hace acordar a Mr. Lecter. En este film Sir Anthony es Ted Crawford un ingeniero que frente al descubrimiento de una infidelidad de su mujer decide matarla y le dispara un tiro en la cara, pero aún cuando se entrega y confiesa el crimen, mientras ella queda en estado de coma, no va a ser tan fácil para el Fiscal acusador (Ryan Gosling) encontrar la evidencia para incriminarlo. El desafío del director es interesante ya que sabemos quién fué el criminal y por qué lo hizo, por lo tanto, intenta crear en nosotros espectadores el interés de saber cómo va a lograr incriminarlo el Fiscal Willy Beachum en el juicio en el que Crawford decide encarar su propia defensa y donde juega permanentemente con su acusador. La película, si bien intenta ser un thriller inteligente y un poco se jacta de ello, no logra pasar de un film pasatista prolijo. En el medio de la historia principal hay una historia de amor muy superficialmente tratada, actuaciones de actores secundarios no muy convincentes, y un
final conformista como el Hollywood de hoy. Tampoco cumple debidamente algunas cuestiones técnicas como un buen montaje, corte de escenas y una buena toma final. En fin, no está mal para ir a verla cuando no hay ganas de ver películas ganadoras de festivales, intelectuales, y que nos exigen mayor atención. Y para aquellos que les gusta el género de suspenso cumple bastante con las exigencias sin destacarse en absoluto. Hagamos todos fuerza para que Jonhatan Demme se decida y haga la cuarta parte del Silencio de los Inocentes así Hannibal (Sir Antony Hopkins) se saca las ganas de matar personas encarando ese personaje único que nos hace temblar de miedo en la butaca. Paula.


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