Protagonizada por Matt Damon y dirigida por Paul Greengrass ("Vuelo 93" y "La Supremacía de Bourne"), esta resulta ser la tercera parte de la saga de la historia del asesino a sueldo de la CIA llamado Jason Bourne. En un camino sin descanso y a toda carrera el director nos lleva por varios sitios de planeta para guiarnos en esta que será la secuela en que Bourne decide volver por quiénes lo crearon y borraron su identidad, y así humanizarse, volver al principio y descubrir quién es en realidad. Y cuando Bourne se propone algo, no hay quien lo pare, y es así, no para de correr, saltar, pelear, viajar, e investigar, en todo el film, que no da descanso tampoco a los espectadores. Filmada con cámara en mano en su gran mayoría y con mucho movimiento, a la manera del documental, esta película no da
tregüa y se exige a sí misma todo. El resultado es muy bueno. Greengrass demuestra una vez más que el cine puede teñirse de realidad y sin ser grandilocuente, mostrarnos una historia creíble, que captura el interés sin necesidad de transformarse en una megaproducción con miles de efectos especiales. Tampoco deja de lado su compromiso de dejar un mensaje de contenido político-social. En fin, hay que verla, no traiciona, y nos deja satisfechos y con la idea de que cuando Bourne pega duele de verdad. Paula.


1 comentario:
Excelente película. Excelente cierre para una trilogía soberbia. Muy buena Dirección y un montaje sensacional. Espectacular la escena de persecución por las terrazas y edificios en Marruecos, muy bueno. Tiene bien merecido los tres oscar que ganó.
Saludos.
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