Cuenta Wikipedia que "Leones guiados por monos" fue una frase popular inglesa utilizada para condenar a los generales durante la primera guerra mundial, de ahí podría haber derivado el título de la película dirigida por Robert Redford "Leones por Corderos". También se dice que Alejandro Magno proclamó que nunca tendría miedo a una armada de leones comandada por una oveja pero sí a una armada de ovejas que tuvieran un león que las guíara. En fin, el film que nos convoca extiende el sentido de esa frase más allá de las guerras, lo expande hasta cubrirnos como un manto a todos: soldados, generales, políticos,imperios, medios de prensa,
profesores, estudiantes, y los espectadores, todos aquellos, que, de alguna manera, nos vemos involucrados en la realidad actual. Como un gran ensayo sobre la coyuntura de hoy, mediante la presentación de tres situaciones paralelas, conectadas entre sí, este largometraje sienta su interés en el diálogo entre un senador republicano y una periodista, un profesor universitario y un alumno, y
la circunstancia en que dos soldados -de orígen negro y latino- participan de una nueva misión dirigida por el gobierno de los EEUU para fomentar un nuevo entusiasmo en el pueblo norteamericano en la creencia de que mediante nuevas estrategias de guerra se podrá lograr por fin el término de la guerra en Irak. Es así que se logra una de las visiones fílmicas más equilibradas, profundas y ajustadas de los últimos tiempos, sobre la problemática de la guerra de Irak, que a dejado a descubierto con el paso del tiempo el gran desinterés en que vivimos sumidos a diario, la indiferencia de los medios de comunicación, la idiotez que reina en la TV, la ajenidad con que manejan los políticos la guerra, la actitud pasiva de todos nosotros frente a las causas de nuestra propia destrucción. Todo ello, sin dejar de resaltar que aún existen aquellos que al menos, equivocados o no, se inmolan por aquello en que creen, que viven de forma existencial y no teórica el compromiso esencial con su pensamiento. Con guión de Matthew Michael Carnahan, este film se convierte en un llamado a la reflexión y al hacer, al dejar de intelectualizar y convertirnos en hacedores, por fin, de un mundo mejor; a tomar conciencia de que el poder está en todos nosotros, sólo hay
que tener la valentía de ejercerlo. Una muy buena crítica constructiva-no coincido con aquellos que han dicho que la película peca de obvia y de anti-bush- que Redford dirige como un misil hacia las cabezas de todos nosotros, a ver si dejamos que explote y nos despierte del adormecimiento....Paula.

